sábado, 16 de octubre de 2010
miércoles, 25 de noviembre de 2009
martes, 14 de octubre de 2008
Casa Pedriñan _Anil
Os voy a contar ...
Cuando yo era joven queria empece a pintar por mi cuenta pintar me gustaba mucho pero no me veia con rumbo, es decir no sabía las técnicas, los materiales apropiados, lo que era mejor para esa idea que me rondaba la cabeza.
Lo único que sabia es que queria mancharme las manos y pintar... mi inquietud me hizo moverme hasta encontrar algo que me enseñara lo que estaba deseando aprender.
Un día encontre un cartel que me llamo la atención, Clases de pintura, impartidas por Nicolás de Maya, ¡¡¡SORPRESA!!! en el Niño de Mula (cerca de mi casa, no me lo podía creer).
Pregunte, hasta enterarme de quien era Nicolás y que era eso que estaba en el Niño que daban clases, me parecio sorprendente, raro y quizás algo o muy misterioso.
Pues como curiosa soy, allí que me fuí.
Y fue la mejor curiosidad que he tenido en mi vida. La mejor experiencia, la primera todo hay que decirlo. La primera experiencia con personas con mis mismas inquietudes, con las que podía hablar, aprender, dibujar,...
Las clases las daba Nicolás, artista de Cehegín. Que su trayectoría lo lleva desde México hasta Murcia. Que tiene una escultura en la redonda a la entrada de su pueblo, dos pies inmensos y un homenaje a los apellidos de Cehegín.
Pero eso no era todo, el dueño de la casa.
El dueño era un hombre que llevaba toda la vida pintando, el mismo se recordaba desde bien pequeño con un lápiz en la mano.
Era exótico y misterioso. Sigue siendo.
A igual que encantador.
Lo recuerdo como un alumno más en aquellas clases, donde lo primero que pintamos fueron unos botes de tinta y unos peros.
Desde ese momento, mi vida ronda alrededor de esa casa, en Casa Pedriñan, a ese hombre a Anil Das Gupta, me enseño a disfrutar de la pintura, a pensar, a críticarme, a creer y a cumplir los sueños que tenía.
Además he conocido a grandes y buenos amigos.
Allí todos somos conocidos y bienvenidos.
Todos somos una gran familia, que aparecemos y desaparecemos según las étapas de nuestra vida.
Cuando yo era joven queria empece a pintar por mi cuenta pintar me gustaba mucho pero no me veia con rumbo, es decir no sabía las técnicas, los materiales apropiados, lo que era mejor para esa idea que me rondaba la cabeza.
Lo único que sabia es que queria mancharme las manos y pintar... mi inquietud me hizo moverme hasta encontrar algo que me enseñara lo que estaba deseando aprender.
Un día encontre un cartel que me llamo la atención, Clases de pintura, impartidas por Nicolás de Maya, ¡¡¡SORPRESA!!! en el Niño de Mula (cerca de mi casa, no me lo podía creer).
Pregunte, hasta enterarme de quien era Nicolás y que era eso que estaba en el Niño que daban clases, me parecio sorprendente, raro y quizás algo o muy misterioso.
Pues como curiosa soy, allí que me fuí.
Y fue la mejor curiosidad que he tenido en mi vida. La mejor experiencia, la primera todo hay que decirlo. La primera experiencia con personas con mis mismas inquietudes, con las que podía hablar, aprender, dibujar,...
Las clases las daba Nicolás, artista de Cehegín. Que su trayectoría lo lleva desde México hasta Murcia. Que tiene una escultura en la redonda a la entrada de su pueblo, dos pies inmensos y un homenaje a los apellidos de Cehegín.
Pero eso no era todo, el dueño de la casa.
El dueño era un hombre que llevaba toda la vida pintando, el mismo se recordaba desde bien pequeño con un lápiz en la mano.
Era exótico y misterioso. Sigue siendo.
A igual que encantador.
Lo recuerdo como un alumno más en aquellas clases, donde lo primero que pintamos fueron unos botes de tinta y unos peros.
Desde ese momento, mi vida ronda alrededor de esa casa, en Casa Pedriñan, a ese hombre a Anil Das Gupta, me enseño a disfrutar de la pintura, a pensar, a críticarme, a creer y a cumplir los sueños que tenía.
Además he conocido a grandes y buenos amigos.
Allí todos somos conocidos y bienvenidos.
Todos somos una gran familia, que aparecemos y desaparecemos según las étapas de nuestra vida.
Vivencias de Vincent Van Gogh
Todos comocemos a Vincent Van Gogh, yo no os voy a contar la vida y obra de este artista. Lo que voy a contaros son algunas anecdotas de su vida, que posiblemente no conociamos. Sabiamos que estaba loco, pero no sabiamos la enfermedad que tenia, vemos los colores de sus obras pero no sabemos porque utilizaba esa viveza en el color ni esos amarillos de que utilizaba en el cielo.
Con estas letras conoceremos un poco más al genio como persona.
Vincent Van Gogh produjo todo su trabajo durante un período de solamente 10 años (etapa de 1880-90) hasta que sucumbió a la enfermedad mental (posiblemente un trastorno bipolar o un síndrome de epilepsia). Decidió ser pintor cuando tenía 27 años y siempre quiso reflejar la vida en sus obras.
Era hijo de un pastor protestante holandés, Theodorus van Gogh y de Anna Cornelia Carbentus. Recibió los mismos nombres -Vincent Willem- que se impusieran a un hermano que nació muerto justo un año antes que él, el mismo día 30 de marzo; como si fuera un presagio de su original y atormentada existencia.
En Inglaterra se obsesionó con La Biblia y quiso hacerse teólogo y estudió para ello en la Universidad de Leiden. Para demostrar su profunda creencia en la religión cristiana pidió ser misionero en varias compañías, pero fue rechazado por no saber ni latín ni griego. Un dirigente se compadeció de él por su profundo fervor y lo mandó como misionero a las minas de Borinage, en Bélgica. Allí durante 22 meses dio todo lo que tenía a los mineros: ropa, dinero y comida, además de realizar sus primeras pinturas. Estuvo demasiado abstraído en la religión y muchos le llegaron a temer. Decía que estaba obligado a creer en Dios para poder soportar tantas desgracias.
En 1881 empezó su etapa de pintar de forma regular y empezó retratando a campesinos, que según decía eran lo único natural que quedaba ante la irrupción de la sociedad industrial. Una de estas obras fue la llamada "Los comedores de patata".
En 1888 se instaló en Arlés al sur de Francia, con la intención de crear un taller de artistas en su casa, llamada la casa amarilla, el color favorito de Vincent, a tal punto que, en sus últimos días llegó a comer pintura amarilla. El único que atendió a su petición del taller fue Paul Gauguin, que se desplazó hasta allí. Vincent le hizo un cuadro de bienvenida, "La Habitación" y pasaron juntos una temporada, en la cual los desórdenes mentales de Vincent impidieron que la relación se mantuviera.
En la tarde del 23 de Diciembre de 1888 Van Gogh y Paul Gauguin tuvieron un altercado en el cual se dijo que Van Gogh amenazó a Gauguin con una navaja. Más tarde esa noche Van Gogh volvió a la "Casa Amarilla" en Arles donde él vivía y se mutiló. Sosteniendo la navaja abierta en su mano derecha, rebanó su oreja izquierda, comenzando arriba en la parte de atrás y descendiendo de forma que toda la parte inferior de la oreja fue cortada de un tajo. Esto dejó parte de la porción superior de la oreja asida como una horrible solapa de carne. Van Gogh luego envolvió la oreja en un paño y se las arregló para ir a su burdel favorito donde le presentó este "regalo" a una prostituta. Llamaron a la policía y Van Gogh fue posteriormente hospitalizado. El tejido dañado de la oreja fue puesto en un frasco con alcohol en caso que se necesitara como prueba. Algunos meses después fue desechado.
Inmediatamente después de acabar su inquietante cuadro Cuervos sobre el trigal se disparó un tiro en el estómago el 27 de julio de 1890. A pesar de su herida se arrastró de vuelta a casa donde murió el 29 de julio de 1890 dos días después en brazos de su hermano Theo, "Yo arriesgué mi vida por mi trabajo, y mi razón siempre fue menoscabada": éstas son las palabras de Vincent en su última carta encontrada en su bolsillo el 29 de julio de 1890. Realizó cerca de 750 cuadros y 1600 dibujos.
La influencia de Van Gogh en el postimpresionismo, expresionismo, fauvismo y los principios del arte abstracto fue enorme, y se puede notar en muchos otros aspectos del arte del siglo XX.
El Museo Van Gogh en Ámsterdam se dedica al trabajo de Van Gogh.
Con estas letras conoceremos un poco más al genio como persona.
Vincent Van Gogh produjo todo su trabajo durante un período de solamente 10 años (etapa de 1880-90) hasta que sucumbió a la enfermedad mental (posiblemente un trastorno bipolar o un síndrome de epilepsia). Decidió ser pintor cuando tenía 27 años y siempre quiso reflejar la vida en sus obras.
Era hijo de un pastor protestante holandés, Theodorus van Gogh y de Anna Cornelia Carbentus. Recibió los mismos nombres -Vincent Willem- que se impusieran a un hermano que nació muerto justo un año antes que él, el mismo día 30 de marzo; como si fuera un presagio de su original y atormentada existencia.
En Inglaterra se obsesionó con La Biblia y quiso hacerse teólogo y estudió para ello en la Universidad de Leiden. Para demostrar su profunda creencia en la religión cristiana pidió ser misionero en varias compañías, pero fue rechazado por no saber ni latín ni griego. Un dirigente se compadeció de él por su profundo fervor y lo mandó como misionero a las minas de Borinage, en Bélgica. Allí durante 22 meses dio todo lo que tenía a los mineros: ropa, dinero y comida, además de realizar sus primeras pinturas. Estuvo demasiado abstraído en la religión y muchos le llegaron a temer. Decía que estaba obligado a creer en Dios para poder soportar tantas desgracias.
En 1881 empezó su etapa de pintar de forma regular y empezó retratando a campesinos, que según decía eran lo único natural que quedaba ante la irrupción de la sociedad industrial. Una de estas obras fue la llamada "Los comedores de patata".
En 1888 se instaló en Arlés al sur de Francia, con la intención de crear un taller de artistas en su casa, llamada la casa amarilla, el color favorito de Vincent, a tal punto que, en sus últimos días llegó a comer pintura amarilla. El único que atendió a su petición del taller fue Paul Gauguin, que se desplazó hasta allí. Vincent le hizo un cuadro de bienvenida, "La Habitación" y pasaron juntos una temporada, en la cual los desórdenes mentales de Vincent impidieron que la relación se mantuviera.
En la tarde del 23 de Diciembre de 1888 Van Gogh y Paul Gauguin tuvieron un altercado en el cual se dijo que Van Gogh amenazó a Gauguin con una navaja. Más tarde esa noche Van Gogh volvió a la "Casa Amarilla" en Arles donde él vivía y se mutiló. Sosteniendo la navaja abierta en su mano derecha, rebanó su oreja izquierda, comenzando arriba en la parte de atrás y descendiendo de forma que toda la parte inferior de la oreja fue cortada de un tajo. Esto dejó parte de la porción superior de la oreja asida como una horrible solapa de carne. Van Gogh luego envolvió la oreja en un paño y se las arregló para ir a su burdel favorito donde le presentó este "regalo" a una prostituta. Llamaron a la policía y Van Gogh fue posteriormente hospitalizado. El tejido dañado de la oreja fue puesto en un frasco con alcohol en caso que se necesitara como prueba. Algunos meses después fue desechado.
Inmediatamente después de acabar su inquietante cuadro Cuervos sobre el trigal se disparó un tiro en el estómago el 27 de julio de 1890. A pesar de su herida se arrastró de vuelta a casa donde murió el 29 de julio de 1890 dos días después en brazos de su hermano Theo, "Yo arriesgué mi vida por mi trabajo, y mi razón siempre fue menoscabada": éstas son las palabras de Vincent en su última carta encontrada en su bolsillo el 29 de julio de 1890. Realizó cerca de 750 cuadros y 1600 dibujos.
La influencia de Van Gogh en el postimpresionismo, expresionismo, fauvismo y los principios del arte abstracto fue enorme, y se puede notar en muchos otros aspectos del arte del siglo XX.
El Museo Van Gogh en Ámsterdam se dedica al trabajo de Van Gogh.
Siempre sueño
Es sencillo, estoy tan tranquila durmiendo
en la cama
de momento me caígo.
Caigo,
boto
me asusto
abro los ojos
Y me doy cuenta de que
de que estoy en mi casa
en la habitación,
en la cama,
y que todo ha sido un sueño
un mal sueño
que siempre se repite
y que es de los pocos sueños que recuerdo.
en la cama
de momento me caígo.
Caigo,
boto
me asusto
abro los ojos
Y me doy cuenta de que
de que estoy en mi casa
en la habitación,
en la cama,
y que todo ha sido un sueño
un mal sueño
que siempre se repite
y que es de los pocos sueños que recuerdo.
Chema Madoz
Chema Madoz fotografía ideas. Con su trabajo abre espacios insospechados, formas de gran fuerza; y todo ello nos alcanza, por que nos recuerda siempre a algo y nos empuja a reflexiones sin límites.
A través de sus fotografías avanzamos a comprender lo estraño de los atributos en las formas y los ciclos que de forma machacona se producen en la naturaleza.
Yo lo conocí en una exposición de en Las Claras, con los fotoencuentros y me gusto muchisímo.
Esta es su página www.chemamadoz.com
Lo mejor que podemos hacer para conocer su obra es dar un paseo por la página y admirar su poesia.
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